El adorno floral, la preparación de la sala, la colocación de los himnarios infantiles específicos, todo indicaba un ambiente festivo de especial. La recepción a los asistentes, la orquesta infantil y el coro de niños pusieron a los presentes en el estado de alegría para vivir un Servicio Divino centrado en los niños.
La palabra giró en torno a la parábola del pastor y la oveja perdida, con el texto bíblico de Lucas 15: 4 como base: "¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?".
Después de la lectura del texto bíblico, el coro de niños deleitó a los presentes con la canción "Dios el Creador’’. En este Servicio Divino, los niños ocuparon un lugar especial. La intención era demostrarles que Dios los ama y que son bienvenidos en la comunidad.
Desde el altar se escucharon los siguientes pensamientos: ‘’Jesús dice que sus ovejas oyen su voz y lo siguen, y que también está preocupado por las ovejas perdidas. Jesús se preocupa por todas las ovejas, a quien él, como Buen Pastor, las conoce, les proporciona comida, calor y seguridad. Su mayor deseo es traer ovejas perdidas de vuelta al rebaño. Las ovejas también son tratadas por lesiones, enfermedades y las que nos han dejado si lo desean son traídas de vuelta.’’
Esta palabra fue llevada además a un ejemplo actual, que los niños pudiesen entender:"Así actúa Jesús hoy, os ama, cuenta las ovejas y ve si están todas. Algo así como contar a todos los niños en un autobus que se va de excursion; ver si nso faltan o tenemos la colección de cromos, armar todas las piezas de un puzzle." Se exxplicó a los niños que con esto Dios busca que estemos juntos en Cristo, lo que sucede en el Servicio Divinoa través de la palabra y de la comunión.
Algunos niños ilustraron esta parábola con imágenes, mientras otras leían el relato de la misma. Otro grupo de niños pudo mencionar ejemplos de su vida sobre este tipo de situaciones.
Los niños fueron los protagonistas en toda la hora. Así, para el cambio de ministerios en la prédica, también interpretaron una canción. Esta vez el cántico fue "No construyamos una Torre". Y, para el cántico final del servicio, el coro de niños y la orquesta de niños -con flauta travesera y órgano- interpretaron "Yo soy chiquito y amo a Dios’’.
Fue una fiesta de gran alegría. Pero la actividad no terminó en el Servicio Divino, sino que al finalizar todos juntos, niños padres y maestras visitaron el Planetarium. En ese monte pudieron compartir una comida e imaginaron buscar las últimas ovejas en los senderos del famoso bosque de Miramón.