50 aniversario en A Coruña

05.10.2025

El domingo 5 de octubre la comunidad de A Coruña festejó sus 50 años con un Servicio Divino y una comida conjunta.

Un gran número 50, hecho en madera y cubierto por fotografías, daba la bienvenida a la comunidad de A Coruña. Ese domingo 5 de octubre fue el elegido para celebrar los 50 años desde el nacimiento de la comunidad, en 1975, con un Servicio Divino y un día en comunión.

Con manifiesta emoción, el Anciano de Distrito comenzó el Servicio Divino recordando algunos momentos en los 50 años de la comunidad y dando gracias porque ese día los tres dirigentes que había tenido la comunidad a lo largo de los años se encontraban presentes.

Bajo el texto bíblico de Salmos 100:4-5, «Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones», la palabra giró entorno a la adoración, la alabanza y el agradecimiento a Dios unidos en la comunidad. "Poder hacerlo así es una gran bendición", dijo el Anciano. También fueron llamadas a colaborar las dos Diaconisas y el Pastor de la comunidad.

La comunidad de A Coruña comenzó a realizar sus Servicios Divinos en el hogar de una familia, alrededor del año 1975. Por entonces, eran unas cuatro familias las que conformaban la comunidad. Pasado poco más de un año, se inauguró el local de la Avenida Che Guevara que hasta hoy, 50 años más tarde, sigue siendo el lugar de encuentro de los fieles en A Coruña.

Tras el Servicio Divino aún quedaba mucha celebración. Los presentes se habían citado a las 13:30 en una casa cercana para comer juntos. Los jóvenes y algunas fieles de la comunidad decoraron el lugar con globos, souvenirs y una “galería” con algunos momentos de la historia de la comunidad. Y montaron una gran mesa para degustar una comida como en familia.

No faltaron tampoco los juegos, donde grandes y pequeños se unieron para hacer un trivial sobre la historia de la INA o adivinar pasajes de la creación en un dígalo con mímica.

Uno de los momentos más destacados del día llegó cuando, sentados en un círculo, los presentes tejieron una red de comunión, mientras intercambiaban experiencias y sentimientos en una charla abierta. Muchos habían estado algún tiempo alejados y volvieron a la comunidad, algunos estaban pasando por un momento de lucha interna; otros se encontraban dando sus primeros pasos junto a la comunidad. Todos estaban unidos en esa red, y bajo la misma fe.

Luego de compartir algunos mates, café y dulces, se dio cierre a los festejos. Con la esperanza de poder seguir celebrando años juntos.