La unidad en Cristo es nuestra fortaleza

08.05.2022

El domingo 8 de mayo, la comunidad de Logroño vivió la fiesta de la Confirmación y recibió al nuevo joven con enorme alegría

La Confirmación es el acto de bendición por el cual los jóvenes cristianos se hacen cargo de las obligaciones que contrajeron por ellos sus padres en el Santo Bautismo con Agua y el Santo Sellamiento (ver Preguntas y Respuestas 663) De esta manera, en ese acto, los confirmantes se comprometen a ser fieles a Dios y confiesan su fe nuevo apostólica.


Este fue el paso y compromiso que dio un joven de la comunidad de Logroño el domingo 8 de mayo. Para este Servicio Divino especial, el Anciano de Distrito basó su prédica en la palabra bíblica de la carta que el Apóstol Mayor envía a los confirmantes. "En Dios haremos proezas, y él hollará a nuestros enemigos" (Samos 60:12)Con ello, resaltó la importancia que para la Iglesia de Cristo tiene este día. Cristo da la victoria a los que juntos luchan contra el mal.


Hoy los confirmantes eligen seguir a Cristo y luchar contra el mal, dijo el ministerio haciendo referencia al salmo. Esta decisión les da acceso a la bendición divina. Pero además, esto alegra a la comunidad, que les asegura su intercesión y apoyo.


Por supuesto, explicó el Dirigente de Distrito, cuando los confirmantes hagan el bien, no necesariamente cosecharán éxitos de inmediato. Pero la fidelidad a Cristo les garantiza la bendición, que se hará visible a su debido tiempo. Dios promete darles consejo y la fuerza que necesitan para librar esta batalla. Lo hará principalmente a través de los Servicios Divinos. Para disfrutar de todos los beneficios de Cristo, los creyentes deben reunirse en torno a Él.


La mejor manera de enfrentarse al mal es hacerlo juntos. Así, toda la comunidad es llamada a orar por los jóvenes cristianos, a alentarlos, a felicitarlos por el bien que hacen y animarlos en los momentos difíciles. Como miembros de la Iglesia con plenos derechos, los confirmantes son también llamados a contribuir a la unidad de sus hermanos en la fe. Pueden poner sus dones y su energía al servicio de los demás, pero no para colocarse en primer plano, sino para el bien de todos.


Permaneciendo juntos en Cristo, nuestros confirmantes pueden hacer lo que a primera vista parecería muy difícil: amar a Dios y al prójimo como Jesús espera que lo hagan. Es inevitable que a veces fallen, pero siempre podrán volver a levantarse. Se darán cuenta de que la alegría que proviene del trabajo que hacemos juntos depende más de la fortaleza de nuestra comunidad que de nuestras capacidades individuales o de los recursos de los que dispongamos.


Tras el Servicio Divino, se saludaron todos los asistentes con una sonrisa especial y se juntaron para una foto grupal, para hacer inolvidable este día