La comunidad de Fuengirola vivió un Servicio Divino de Confirmación el domingo 23 de abril, conducido por el dirigente del Distrito Sur.
El ministerio inició la prédica expresando que, para cumplir con lo expresado en Salmos, debemos conocer, comprender y aprender a hacer la voluntad de Dios. A través de los diez mandamientos el mundo empezó a conocer la voluntad de Dios por medio de Jesucristo. El Espíritu Santo habla a través de los Apóstoles.
Dios quiere que estemos en armonía con Él a través del Espíritu Santo
Este es un trabajo constante y un aprendizaje continuo del creyente. Cuando uno expresa: «Déjame hacer tu voluntad», esto trae paz, consuelo, seguridad, acercamiento con Dios.
Para dejar que Dios guíe nuestro camino es necesario seguir su palabra, ser obedientes. Le obedecemos para tener armonía con Él y porque buscamos su bendición. También tener paciencia, porque, aunque Dios a veces tarda, siempre contesta, expresó el ministerio. Y refirió a las palabras de otro punto bíblico de Salmos: «Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma» (Salmos 143:8).
Hay, además, un gran mandamiento, que es amar a Dios de todo corazón y al prójimo (Mateo 22: 36-40). Esta es la llave perfecta para tener armonía con el Señor.
Confesar a Dios es confiar en Él y en su Obra
«Vuestra fe ahora es vuestra responsabilidad, hoy vuestros padres se desligan delante de Dios. Cuando suceda algo y no sepáis qué hacer, recurrid a los ministerios y a vuestros padres confiando en Dios, Él os dará la ayuda que necesitáis», manifestó el dirigente de Distrito a las confirmantes.
Pasados tantos años desde su Confirmación, el Dirigente de Distrito dijo que sólo guardaba en su corazón las enseñanzas de sus maestras. En cada situación Dios ve nuestro corazón, nuestro sentimiento, esta es nuestra fe. Dios puede dar la armonía cuando le entregamos nuestro corazón. Dios corrige todo, vivimos bajo la bendición.
La alegría de la obediencia nos trae armonía con Dios y con nuestros semejantes
Al ocupar el altar el Dirigente de la Comunidad confesó estar muy nervioso. Toda la comunidad se ha preparado para este día, para este momento, hoy es un día «grande». La Confirmación es un proceso, es el final de una etapa y el comienzo de otra. Entender algo y poder llevarlo a la práctica es muy complicado.
Ante el pensamiento: «¿Qué quiere Dios de mí? Si yo soy hija de Dios, ¿por qué me pasa esto?». El ministerio explicó a las confirmantes que con humildad deben hacer el esfuerzo de ser obedientes a Dios para cumplir su voluntad.
Un Pastor colaboró en la prédica manifestando a las confirmantes que en este día no sólo se confirman ellas, sino también toda la comunidad, ya que cada día seguimos confirmando y confesando al Señor.
Otro Pastor que secundó la prédica animó a las nuevas jóvenes a buscar siempre la cercanía de Dios. Acallemos el ruido del mundo para poder oír al Espíritu Santo, aquello que despierta paz en tu corazón, por haber hecho la elección correcta, dijo.
Acto de la Confirmación
El coro preparó el camino para el acto de bendición con el cántico «No temas que contigo yo siempre estoy».
Con su voto, las confirmantes se confiesan públicamente a su fe. Confiesan que Dios se ha revelado en Jesucristo y que Dios las ama. Retribuyen el amor de Dios comprometiéndose a permanecer fieles y obedientes a Él.
El Dirigente de Distrito se dirigió a las confirmantes: «Cuando nos perdemos en nuestros pensamientos y sentimientos Dios nos dice: «Confía en mí.»
Con estas palabras culminó una mañana llena de emociones compartidas con visitas y amigos, que a continuación disfrutaron de un desayuno en la comunidad.