30 fieles y 7 invitados pudieron vivir una fiesta el domingo 29 de septiembre en Igualada, con el Bautismo de un bebé durante el Servicio Divino.
La palabra para el Servicio Divino se baso en el texto «No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles» (Hebreos 13:2) Los ángeles del Señor no traen la salvación, pues esa pertenece solo a Dios, pero son mensajeros de la voluntad divina y guían en tiempos de tribulación.
Un ángel anunció a la Virgen María el plan de Dios, mostrando que el Altísimo obra a través de sus emisarios celestiales. También, cuando el peligro acechaba, los ángeles fueron enviados para proteger: como a Lot, que fue salvado del fuego, y al niño Jesús, resguardado en su inocencia.
A veces, quienes nos auxilian en la vida cotidiana son como ángeles, enviados por Dios para cumplir su propósito en nosotros. «Que este mensaje nos inspire a reconocer la mano divina en cada acto de bondad y a confiar en la presencia de sus ángeles en momentos de necesidad, expresó el Evangelista de Distrito en su servir».
Luego de la prédica, se invitó al altar a los padres junto al pequeño y los testigos para realizar el Santo Bautismo.
El coro junto a las notas de un violín pudo acompañar la prédica y alegrar los corazones de los presentes.