El rey humilde, el perdón y la fe que tranquiliza

01.12.2024

El Apóstol Rolf Camenzind visitó el distrito de Cataluña y alegró con su presencia a tres comunidades, dando inicio al tiempo de Adviento.

  • El sábado 30 de noviembre, por la mañana, el Apóstol sirvió en la comunidad de Centelles, con el primer Servicio Divino de Adviento.

El texto bíblico que dio marco fue «Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna» (Zacarías 9:9).

En Adviento, reflexionamos sobre la gran expectativa de Israel por la llegada del Mesías. Jesús vino como el Rey prometido, entrando a Jerusalén para cumplir las profecías y entregarse como sacrificio por la redención de la humanidad.

Este tiempo no solo nos recuerda el pasado, sino que nos impulsa a mirar hacia el futuro de la historia de la salvación. Jesús prometió su retorno para celebrar las bodas del Cordero, y nos preparamos con fe y esperanza para ese día glorioso.

Adviento es, entonces, un tiempo para preparar el corazón, renovar nuestra fe y fortalecer nuestra esperanza en el cumplimiento de todas las promesas divinas.

La comunidad pudo compartir el coro junto a fieles de otras comunidades. Además, se decoró especialmente ecoraron el altar.

  • El sábado por la tarde, el Apóstol compartió una hora con la comunidad de Girona. Donde sirvió ante 45 fieles y 3 invitados.

En esta ocasión, el texto bíblico fue: «Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores» (Mateo 6:12).

El Apóstol explicó que es fácil desear el perdón para nosotros mismos, pero qué difícil resulta cuando somos nosotros quienes debemos perdonar a otros.

Invitó a reflexionar sobre la petición del Padre Nuestro, «el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy». Mientras muchos elegimos entre variedades de pan, en otros lugares no hay dinero ni pan. Exhortó a orar el Padre Nuestro con verdadera conciencia, y no como un simple verso que repetimos en cada Servicio Divino antes del perdón de los pecados y de la Santa Cena.

Durante su visita, instituyó dos ministerios para la comunidad, una Pastora y un Diácono.

La comunidad fue decorada con un hermoso árbol de Navidad.

  • Ya el domingo por la mañana, el Apóstol ofició en la comunidad de Igualada. Estuvieron presentes 67 fieles, de los cuales 13 son niños.

El texto bíblico que sirvió de marco se encuntra en el libro de Juan: «No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí» (Juan 14:1).

El Apóstol recordó que los sufrimientos y dudas quedarán atrás en el futuro de la salvación. Instó a a los presentes a no caer en juicios apresurados ni actuar solos, recordando que ni Jesús lo hizo sin consultar al Padre.

Destacó que todos somos guiados por el mismo Espíritu Santo que guió a Jesús, y animó a seguir su ejemplo de humildad y confianza. También enfatizó dos enseñanzas clave: vivir los mandamientos con el amor de Cristo y aprender a priorizar lo verdaderamente importante, independientemente de las circunstancias.

El Apóstol realizo el Santo Sellamiento a dos bebés, instituyó a la primera Diaconisa para la comunidad y a un segundo Diácono.

Al finalizar los actos de sellamientos y ordenaciones, tuvieron un regalo más: la celebración de los 80 años de una estimada miembro de la comuniad.  En su honor, fue organizado una comida, preparada con amor por toda la comunidad. El Apóstol y el Evangelista, así como el resto de asistentes pudieron extender “la fiesta” vivida durante ese Servicio Divino tan especial y, dar inicio al periodo de Adviento 2024.