Las comunidades de Murcia y Torrevieja llevaban tiempo esperando vivir esta fiesta y el sentimiento final superó con creces las expectativas.
El activar del Obispo comenzó el sábado 25 de marzo en Murcia, donde realizó las honras fúnebres de un Pastor de dicha comunidad, con la presencia de familiares y amigos. «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Filipenses 4:13), fue la palabra utilizada por el Obispo para este acto.
Torrevieja
El domingo 26 por la mañana era el turno de la comunidad de Torrevieja que, además de recibir al Obispo en su primera visita con este encargo, tenía prevista una fiesta por la puesta en descanso de un Pastor. Un ministerio que durante muchísimos años había colaborado activamente para la comunidad, especialmente acompañando a la juventud.
El Obispo sirvió con una palabra del libro de Isaías: «Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación» (parte de Isaías 33:6).
También se vivieron momentos de emoción cuando el Obispo puso en descanso al Pastor quien durante los últimos años sirvió junto al dirigente, siendo un verdadero apoyo en esta comunidad. Se recordó el valioso trabajo del Pastor, especialmente en las actividades con la juventud. El Obispo agradeció de manera especial su ayuda; le calificó como un «siervo de acción» y le invitó a que según sus posibilidades siguiera trabajando para la obra de Dios con la misma fuerza que mostró hasta ahora.
Al finalizar el Servicio Divino, la comunidad pudo compartir un desayuno como manera de agradecer la fiesta vivida. Los 38 asistentes al Servicio Divino, entre los que se encontraba el Apóstol Barrera de Venezuela junto con su esposa, su hijo recién instituido como Pastor y la Diaconisa de Madrid, pudieron compartir estos momentos.
Murcia
A las cinco de la tarde el Obispo tenía previsto el Servicio Divino en Murcia, donde sirvió con la palabra que está en la carta del Apóstol Pablo a los Efesios: «Porque en otro tiempo erais tinieblas, más ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz» (Efesios 5:8).
Por medio del Espíritu Santo, el Obispo colocó en el corazón de los casi 30 asistentes, que hemos recibido el espíritu de la luz para transitar el camino que nos conduce a la comunión con Jesucristo. Esa luz es un gran tesoro que debemos valorar, cuidar y compartir con nuestro prójimo, por amor a Dios. Al finalizar, el Obispo se quedó a saludar a cada asistente y de esa manera, la tan esperada visita llegaba a su fin.
Todos quedaron con la alegría de haber compartido un fin de semana muy especial junto a los Obispo y los cargos de Distrito en el sur del Distrito Levante, guardando la impronta del amor de Dios por cada uno de sus hijos e hijas.