Mi Redentor vive

18.05.2025

La comunidad de Denia celebró el domingo 18 de mayo su Servicio Divino al aire libre en Fontilles, la última estación de lepra de Europa. En esta ocasión, se celebró en la propia iglesia de la estación, construida entre los años 1901 y 1904 para los enfermos de lepra.

Como ya es tradición, la comunidad de Denia, en el Distrito de Levante, realizó el 18 de mayo su Servicio Divino anual al aire libre en una localización especial: la iglesia de la última estación de lepra de Europa.

Para este Servicio Divino, el Dirigente de la comunidad predicó basándose en las palabras de Job: «Pero yo sé que mi Redentor vive» (Job 19,25).

El ministerio habló de la historia de Job, un hombre piadoso y justo. A pesar de su fe, perdió sus posesiones, su familia y, finalmente, también su salud. No obstante, Job se mantuvo fiel a Dios en medio de toda su desgracia. Aunque su serenidad no duró mucho y comenzó a debatirse interiormente, en un momento de profundo sufrimiento Job reflexionó, y brotó de él esta declaración: Pero yo sé que mi Redentor vive».

También nosotros atravesamos momentos en nuestra vida en los que, a pesar de todos los esfuerzos por mantenernos fieles en la fe, experimentamos situaciones difíciles que pueden llevarnos a la duda. Fuimos animados a tomar consciencia de esta palabra bíblica: «Pero yo sé que mi Redentor vive.”

Incluso Jesús fue tentado, aunque permaneció fiel en la fe. Pero su resurrección fue la victoria, y el fundamento de la salvación eterna. Si el Redentor vive, significa que Él reina y consumará el Reino de Dios. Las personas ya no necesitan desesperarse por la falta de amor y la injusticia que puedan existir. A través de la fe, participan del poder de la resurrección, que finalmente traerá consigo una nueva creación en la que el mal ya no existirá. Quien cree esto y actúa conforme a ello, ya participa del nuevo vivir.

Los dos Diáconos de la comunidad de Denia también participaron activamente y complementaron la prédica.

Durante el Servicio Divino, todos los presentes disfrutaron de la música del coro mixto, así como de distintos solistas que cantaron en diversos idiomas, y también del coro góspel. Al final, se interpretó un popurrí en el que participaron todos los músicos involucrados, incluido el Ensamble Femenino.

Donación a la Fundacion Fontilles

Después del Servicio Divino, el Dirigente, con la ayuda de una joven, entregó en nombre de la Fundación HUMANITAS de la Iglesia Nueva Apostólica un cheque simbólico por valor de 9.000 euros a la Fundación Fontilles. El dinero se destinará a la renovación de 84 mesillas de noche, ya que las anteriores tenían varias décadas de antigüedad y era urgente sustituirlas.

A continuación, el Director General de Fontilles ofreció una visita guiada por las instalaciones y explicó detalles muy interesantes sobre el origen, la historia y el desarrollo de este sanatorio.

Después de la visita, había mucha hambre y todos se dirigieron a la cercana pizzería en Orba, donde se experimentó “la Dolce Vita”.

Asistieron un total de 98 personas, de las cuales 34 eran amigos e invitados.